“No dejen que los condenen esos que
se hacen pasar por muy humildes y que dan culto a los ángeles, que pretenden
tener visiones y que se hinchan de orgullo a causa de sus pensamientos
humanos.”
San Pablo (Colosenses 2. 18)
23. 1 ¿Nuevas psicologías?
El
término psicología es bastante flexible, resistente, y parece ser que ha
aguantado para todo cual panacea. La
APA (1991) reconoció 50 campos de acción de la psicología; muy diversificados y
que aplican-estudian el comportamiento humano en áreas distintas de la conducta
humana. Igualmente la psiquiatría reconoce un campo menos restringido de sus
especialidades (adolescencia, forense, académica, geriátrica, adicciones,
social…). La psicología transpersonal es una de las últimas adquisiciones de la
psicología, también la neurolingüística… pero hoy algunos ya hablan de
“psicología de perros”, “psicología de gatos”… y parece ser que la disciplina
aguanta para todo, donde puede identificarse algún campo de comportamiento. Como
quiera que sea, el auge de lo transpersonal no es del todo nuevo puesto que
autores como Freud, incluso Jung tuvieron cierta simpatía por lo paranormal o
lo no evidente a los sentidos (¿No es lo inconsciente un ejemplo de ello?...).
Lo transpersonal, hoy día, y siendo algo muy difuso y etéreo, apunta a la
unión-relación del individuo con el cosmos, la naturaleza, con una deidad
indiferenciada, flexible, buena, amorosa, permisiva, trascendental, es decir,
una deidad “construida” por la “espiritualidad” del propio sujeto o
profesional, y que le permitiría ganar las bondades, felicidad, éxito, autorrealización,
trascendencia, paz, alegría, prosperidad, verdad… precisamente derivada de
aquella deidad. Lo transpersonal hace correr el riesgo al individuo o
psicoterapeuta de creer que todos los caminos conducen a Dios, aparte de
facilitar y aceptar la creación de nuevos ritos y rituales que a la final
dejarán más confundidas a las personas que continúan sin solucionar gran parte
de sus problemas y vacíos existenciales. Imagine usted: si la psicología apenas
ha logrado efectividad con el “comportamiento observable, real, inmediato…”
¿Cómo lo lograría con lo esotérico, lo etéreo, lo angelical, lo transpersonal,
con lo impersonal, lo cósmico, lo kármico, lo psicodélico, los estados
alterados de conciencia, la respiración, los estados holotrópicos…?
23. 2 Psicoterapeutas místicos
En
palabras, quizás bienintencionadas del considerado precursor de la psicología
transpersonal, Stanislav Grof, (a quien no doy la razón, sino que cito para
explicar el peligro de todo esto):
“Mientras la psicología
y la psiquiatría occidental describen los rituales y la vida espiritual de las
antiguas culturas nativas en términos patológicos, los peligrosos excesos de la
civilización industrial que pone en riesgo la vida del planeta y que se han
convertido en parte integrante de nuestra cotidianidad, rara vez atraen la
atención de los clínicos e investigadores y de ninguna manera son etiquetados
como algo patológico. El saqueo de las fuentes no renovables que se transforman
en contaminación industrial, las perturbaciones en el medio ambiente debido a
lluvias radioactivas, tóxicos químicos y vertidos masivos de petróleo, los
abusos de los descubrimientos científicos en física, química y biología para el
desarrollo de armas de destrucción masiva, las invasiones a otros países que
conducen a masacres de civiles y al genocidio, y el diseño de operaciones
militares que matarían a millones de personas son manifestaciones de codicia
insaciable y agresiones de las que somos testigos a diario. Los principales
protagonistas de tales estrategias perjudiciales y escenarios propios del
Juicio Final, no solo se pasean libremente, sino que son ricos y famosos,
ocupan posiciones de poder en la sociedad y hasta son, en ocasiones,
condecorados. En cambio, personas que experimentan cambios en su vida a través
de estados místicos, episodios de muerte y renacimiento psicoespirituales, o
experiencias de vidas anteriores, acaban hospitalizados con diagnósticos
estigmatizados y medicados con psicofármacos. Michael Harner (1980) se refería
a esto como a la tendencia del etnocentrismo de juzgar lo que es o no normal en
patología. De acuerdo con Harner, la psiquiatría y la psicología occidental
también muestran una fuerte tendencia congnocentrista. Con esto, quiere decir
que estas disciplinas formularon sus teorías desde las experiencias y
observaciones de los estados ordinarios de consciencia y han evitado o
malinterpretado sistemáticamente la evidencia de los estados no ordinarios,
como también las observaciones desde la terapia psicodélica, las poderosas
experiencias psicoterapéuticas, el trabajo con individuos en crisis
psicoespirituales, las investigaciones sobre meditación, los trabajos
antropológicos de campo o la tanatología. Los datos de estas áreas de la
investigación se han ignorado sistemáticamente y se han malinterpretado debido
a su incompatibilidad fundamental con el paradigma dominante.”
Claro
que los paradigmas dominantes no son fáciles de superar, debilitar, cambiar (por
ejemplo, el psicoanálisis sigue siendo académica y socioculturalmente famoso), pero
no por ello quiere decir que todo lo nuevo que venga con promesas de salvar el
comportamiento humano deba aceptarse porque sí. Siempre es bueno revisar de
dónde surgen las teorías y también los teóricos que están detrás, a veces,
hombres con ideas raras, artificiosas, y
espectaculares que resultan confundiendo más a la comunidad científica, y que
sin duda venían con toda la “buena intención”.
23. 3 El negocio de la suerte, la
adivinación, la trascendencia, la “espiritualidad”
No es
extraño para el lector el negocio lucrativo que lo paranormal, lo transpersonal
resulta para innumerables individuos, asociaciones y grupos sectarios que
ofrecen la trascendencia, la espiritualidad y la comunión con Dios, sobre la
base de aportes, inversiones, proselitismo, estrategias, literatura, que harán
de la persona un individuo “autorrealizado”, “iniciado”, “espiritualizado”. El
negocio cada año mueve miles de millones de dólares, y aprovecha el deseo
sincero de muchas personas por el cambio, la búsqueda de sentido personal, la
sana convivencia interpersonal, incluso la búsqueda de Dios. Los
psicoterapeutas tampoco han sido ajenos a dichas influencias y resultan
combinando la psicología o la psiquiatría con sistemas de pensamiento
“trascendentales” con los cuales también adoctrinan a sus pacientes en lo
posible. A la postre no se sabe si el consultante está tratando con un chamán o
con un profesional de la salud mental.
23. 4 ¿Terapeuta o chamán?
En
consecuencia, existen psicoterapeutas que debieron estudiar o hacer mejor:
cursos de hechicería, brujería, mentalismo, ufología, esoterismo, lo
paranormal, chamanismo, tarotismo, entre miles más de variantes de “sabiduría”
secreta, en vez de engañar a sus consultantes con ayudas esotéricas o
psicodélicas, de profunda meditación, olores, aromas, esencias, colores,
disposiciones locativas, tarots, barajas, naipes, cábalas, sortilegios,
mantras, etc, etc. El profesional de la salud mental debe tener muy en cuenta y
revisar su rol, su intencionalidad como psicoterapeuta; por qué está siendo
ineficaz; qué debe mejorar. Debe poseer una ética sana del comportamiento
humano. En este sentido sí es muy válida la perspectiva de la ciencia que
procura atenerse a la realidad observable de los eventos, en prevención a dar
atención a situaciones y experiencias etéreas, que a la final no se sabe de qué
se está hablando realmente. No son pocos, infortunadamente, los psicoterapeutas
filtrados, adoctrinados por la denominada “nueva era” de la humanidad.
23. 5 ¿Teoterapia?
De
manera que, si la cuestión es de lograr una psicoterapia espiritual, por qué no
tener en cuenta al Dios verdadero de la realidad humana caída; un Deidad
bondadosa, perdonadora, misericordiosa, restauradora, salvadora, entre mil
atributos más, capaz de dar alivio espiritual y emocional al corazón humano
afligido por múltiples problemáticas. Así no se da tanta vuelta sobre
experiencias, difícilmente comprobables científicamente, como también no
garantes de la realización personal. Por ahí dicen que una oración sincera a Dios
en favor propio o de la humanidad no le cae mal a nadie. Aquí, no obstante, la
situación es compleja porque tenemos y vivimos un mundo en constante guerra
religiosa e ideológica, y el asunto no es de fácil conciliación interpersonal,
cultural, religiosa o sociopolítica. De otra parte, en muchos casos las
dificultades de los consultantes evidencian graves carencias y crisis
espirituales (ausencia o negación total del Creador de la vida).
Un caso
particular
“Zenia es un psicóloga clínica y docente,
con amplia trayectoria en su campo. Siempre ha buscado ser una muy buena
profesional en sus relaciones psicoterapéuticas. Pese a ello, y a las
dificultades que ha encontrado en el mejoramiento de sus pacientes o asesorías,
se inclinó por el uso de colores, esencias, velas, barajas, entre otros, para
tratar a sus pacientes con mayor efectividad. En realidad parece cierta
combinación de tarotista con psicóloga, pero en realidad el gancho que la
mantiene adepta a dichos métodos no ortodoxos es la ganancia que les reportan
sus pacientes por sus “trabajitos”, aparte de la “clientela” numerosa que
atiende con regularidad, por recomendación.”

No hay comentarios:
Publicar un comentario